jueves, 2 de septiembre de 2010

Botella de mar

“Vendo el mar en botellas”. Hoy que es mi último amanecer asomado a la ventana del Mediterráneo, he recordado este inverosímil anuncio del chiringuito de la playa. Cuando todo está perdido recurrimos a la fantasía, cuando la realidad nos abofetea empadronamos nuestras penas en el reino de Morfeo, cuando el amor es imposible el corazón no pierde la lunática esperanza.

Al abrigo de su manto de olas en las noches de estío, acurrucado sobre el colchón de arena, me he dejado arrullar por su nana eterna sin despertar a su ausencia, sin pensar en mi partida. Ahora que el asfalto siega el verano bajo mis sandalias, deseo que venga conmigo. “Quiero llevarme el mar”, ha pedido mi alma al entrar en el bar de los sueños, acodada en la barra, ebria de melancolía. Mientras mis ojos llorosos se clavaban en el cartel y mi vista se bañaba de soslayo en el ansiado azul turquesa, tu sonrisa de plata ha puesto en mis manos una botella de mar. “Ahora tu corazón es mío”, ha susurrado en mi oído la brisa de tus labios.



Perplejo por el inesperado intercambio, pero feliz por verme reflejado de nuevo en la miel de tus pupilas, mis pies descalzos enfilan sus pasos hacia la cala perdida....donde tantas veces nuestro amor se ha hecho real en el insomnio de mis quimeras, donde tu cuerpo desnudo ha sido mi tabla de náufrago, donde mi rostro ha dormitado sonriente en la escollera de tus blancos pechos, donde el primer sol del día ha despertado nuestro fuego dormido.

El mar en mis manos, mi corazón en las tuyas. En la soledad de las rocas, azuzado por la curiosidad, el tapón de coral se desliza entre mis dedos y el cristal marino se agita en rebeldía hasta que descorcha millones de olas gigantes tocadas con coronas de jazmín. Parece que viene tormenta en mi azul embotellado y mi amor, a la deriva por tus cantos de sirena, se hace astillas como un viejo cascarón. Perdido el rumbo, navego a merced de tus tempestades, el alma hecha agujeros por las vías de agua que abren tus enojos, casi hundido al saber que ya no son para mí tus buenos vientos. Y en el vaivén del maremoto de tus emociones, despiadados arrecifes invocan mi nombre para humedecer mis labios sedientos con el beso salado de la muerte.

Sin corazón que me pertenezca, ánima descosida, de los restos de mi naufragio sale a flote la ilusión de emprender una nueva singladura hacia tu amor. Y con la vista fija donde el cielo se hace agua marina, deshago los nudos de mis sentimientos e izo las velas para poner rápido tierra de por medio....con la esperanza intacta de poder llegar un día a tu puerto. Con mi botella de mar sin abrir, con mi corazón siempre en tus manos.

6 comentarios:

Mertxe Berian dijo...

Me permito okupar tu espacio...otra semana más con nostalgia del mágico azul.


Gritas rugidos espumosos
cuando acaricias las frías rocas,
derramando el azul de tu sangre
filtrándose en sus pieles toscas.

Recitas odas a la luna,
a las perlas brillantes y nacaradas
mientras ellas atusan tu aguasalada
con intensos haces de plata.

El rey dorado se iza
en la orilla de tu almohada,
y pequeños navíos con prisa
recorren tu inmensa morada.

La melosa brisa del viento,
te acuna con sus suspiros,
embrujando todo cuerpo
con aromas exóticos y finos.

En noches tristes y oscuras
frunces con furia tu cara,
ahogando entre tus manos duras
toda forma que te desafía.

En días claros ,amaneces silencioso
tejiendo mareas calmadas,
y esperas como anciano cansado
que besen tus blancas canas.

En tu recóndito nebuloso
nacen corales cristalinos,
azúcar en conchas de mármol,
algas pardas y seres marinos.

Relajas mentes cansadas
con melodías onduladas
y susurramos en silencio...
ilusiones deseadas.
Mertxe

Archer dijo...

Uauuu ... Mertxe .... estás que te sales ... impresionantes versos ... con mucha fuerza y mucho amor por ese mar que a todos nos tiene embrujados ....

Gracias por estos magníficos versos ...

Anónimo dijo...

"Parece que viene tormenta en mi azul embotellado y mi amor, a la deriva por tus cantos de sirena, se hace astillas como un viejo cascarón." Bellisimo, hago rodar una vez más mi botella al mar hasta tu orilla. Besos. Sandra

Senovilla dijo...

Gracias por unirte a Convivencia, verás que va a ser un día muy especial para todos.

Un abrazo agradecido.

Archer dijo...

Encantado de poder aportar mi granito de arena .... y que entre todos sea posible mover conciencias.

Gracias por la oportunidad.

Σ=o) Pau dijo...

El mar siempre siempre ha tenido un poder sobre mi :) me fascina, me encanta perderme en sus olas y que ellas limpien mis sueños y deseos.
Y ahora es el mismo mar quien me trae una botella, tu botella llena de palabras que me envuelven y que acercan mi lado al tuyo y se convierte la distancia en un charquito.
Gracias por acercarme a ellas que son parte de ti y permitirme conocerte, soy lentita y así como prometi llegar, prometo volver para leerte con calma y de paso te agrego a mi Miaumundo ;)

besos ronroneados en mi abrazo ^_^